Muchas veces las personas que estudiamos la carrera de flauta de pico nos encontramos con ciertos tabúes y opiniones preconcebidas respecto a nuestro instrumento. Nos topamos con preguntas como: “Ah, pero ¿la flauta de pico es una especialidad? ¿La del cole?”. Se podría pensar que esta frase puede estar en boca de una persona que no entienda mucho de música o viva alejada de la influencia de músicos y conservatorios. Sin embargo, esta frase se oye indistintamente entre no músicos y personas que dedican su vida a la música. Más de un compañero del conservatorio se mira extrañado (y ésta es una de las razones por las que escribo este artículo, además del desconocimiento del instrumento por parte del público general) ante la afirmación de que sí, la flauta de pico es un instrumento como otro cualquiera, que tiene un extenso repertorio que abarca al menos seis siglos de historia y cuya dificultad no es, ni de lejos, la que la mayoría asocia con la “flauta del cole”.

Se pueden enumerar muchas razones por las que la flauta de pico parece estar infravalorada en algunos contextos respecto a otros instrumentos. La primera de todas no debería sorprendernos, es el primer contacto que tiene la mayoría de la gente con este instrumento. Sí, esa flauta soprano de plástico, acompañada de un estuche verde y con una varilla negra en cuyo extremo hay una especie de espumilla verde que parece servir para limpiarla. Puede suponerse que si un instrumento puede aprenderse en el colegio, a tan temprana edad, es por tanto fácil. Sin embargo, ha de considerarse que esta flauta de plástico es un producto industrial contemporáneo, un “engendro maligno, producto residual de la Revolución industrial y el capitalismo, fabricado en plástico con pésimos resultados sonoros y musicales, y concebido para su producción en masa y el enriquecimiento multimillonario de un empresario probablemente sordo y amoral”, según Vicente Parrilla, que nada tiene que ver con las versiones históricas del instrumento construidas por lutieres artesanos en una tradición ininterrumpida desde, al menos, el siglo XIV hasta el XVIII, y que vuelve a resurgir en el siglo XX. La flauta plástica versión colegio es un juguete fácil de adquirir, muy económica y, además, para un niño no resulta difícil sacarle sonidos (aleatorios), de ahí que esté tan extendida en los colegios. Con la flauta de la izquierda vemos cuál es la imagen que se viene a la cabeza cuando gran parte de la gente piensa en nosotros:

Flauta escolar-siglo XVIII

Izquierda: “flauta” escolar | Derecha: flautas originales del siglo XVIII (izquierda: anónima; centro y derecha: flautas de Johann Wilhelm Oberlender, Núremberg) conservadas en el Musée de la Musique de París

Las fábricas producen hoy millones de reproducciones en plástico de nula calidad que aun permitiendo la emisión de sonidos (de afinación aleatoria, eso sí), ser asequibles y fáciles de transportar (¿quién quiere cargar aún más la mochila de un niño?), no se adecúan ni siquiera para una enseñanza escolar, ya que simplemente no funcionan bien, no están afinadas ni adaptadas para niños. La superabundancia de estos especímenes y la relativa escasez de flautistas de pico y profesionales hacen que no se conozca la gran cantidad de tipos y modelos de flautas históricas que existen.

Otro de los aspectos que hace que la flauta de pico pase desapercibida e incluso ignorada es el no ser un instrumento sinfónico, al igual que el resto de instrumentos de música antigua, aunque siendo más grave el caso de la flauta de pico al no tener una versión moderna orquestal, como ocurre con casi todos los demás instrumentos (por ejemplo, la flauta travesera, el oboe, el violín, etc). Conocemos de memoria los integrantes de una orquesta, y vemos que en ella no se nos encuentra por ningún lado. De esta manera se tienen más en mente los instrumentos que la forman. Son las agrupaciones que más estamos acostumbrados a escuchar y que en más carteles podemos encontrar hoy en día, y es que el mundo de la flauta de pico es realmente pequeño. Por cada flautista de pico en el mundo hay millones de otros instrumentistas como violinistas, pianistas, cellistas…  Ante la imposibilidad de estar incluida en una orquesta sinfónica (principalmente por dos motivos: el volumen de su sonido no es tan fuerte como para que se pueda oír entre tantos instrumentos sinfónicos de gran sonido, y al no tener un sistema de llaves como los instrumentos modernos, las tonalidades con muchas alteraciones son mucho más difíciles de ejecutar) los compositores del siglo XIX no componen obras orquestales para flauta de pico. Sin embargo sí hubo un instrumento que evolucionó a partir de la flauta y se hizo muy popular en el siglo XIX en Viena, el csakan.

csakan

Uno de los motivos de exclusión e infravaloración de la flauta es la menor potencia de su sonido comparado con los instrumentos desarrollados en los siglos XIX y XX. La flauta no tiene un sonido tan potente como lo puedan tener otros instrumentos y para lograr pianos y fortes requerirá de técnicas de articulación y digitaciones alternativas para obtener el mismo sonido a distintas dinámicas, pero siempre afinado. Vemos que, contra todo pronóstico, el sólo soplar nos es totalmente insuficiente en la flauta si no lo acompañamos de otras muchas técnicas que ayudarán en la interpretación de la obra y la calidad del sonido. Esto es sólo un atisbo de las dificultades que realmente entraña la flauta de pico, algunas de las cuales no tienen otros instrumentos, ya que su estructura les permite suplirlas mediante llaves u otros métodos.

Realmente, el mundo de la música antigua, y en particular el de la flauta de pico,es muy reducido. Falta mucha labor de divulgación, expansión y de dar a conocer los distintos modelos de flauta que existen (históricos y modernos) al público, porque, no nos olvidemos, otros intérpretes sólo necesitan un modelo de su instrumento, sin embargo en el campo de la flauta de pico, un instrumento presente en la historia de la música occidental como mínimo desde el medievo, cada intérprete debe tener varias flautas para poder tocar en determinadas afinaciones o ya no sólo por eso, sino que dependiendo de la época de la obra que se toque se necesita un modelo u otro. De esta manera vemos que los intérpretes necesitan una gran versatilidad y flexibilidad para poder tocar varios modelos con características, digitaciones y afinaciones distintas.


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Fuente y más información: http://flautadepico.consev.es/el-desconocimiento-sobre-la-flauta-de-pico/

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