En el siguiente enlace, experimentos del siglo XX, podéis leer más información sobre los vídeos que os ofrezco a continuación:

Número 1: esto es lo que sucede cuando cuatro helicópteros sobrevolando un auditorio se convierten en el escenario de una obra musical. Los miembros del cuarteto se comunican a través de auriculares y el sonido se transmite por altavoces a los espectadores. Stockhausen es el artífice de esta composición (1993).

Número 2: ¿es necesario el hombre para la ejecución de una obra? Ligeti programó cien metrónomos a distintas velocidades, que suenan hasta que el último de ellos deja de funcionar:

Número 3: “música teatral”, así llamada por ser el resultado de reducir drásticamente el número de ejecutantes de una orquesta (obra de Mauricio Kagel):

Número 4: “Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra” – Georges Benjamin Clemenceau. En 1952 John Cage le dedicó esta obra al silencio. El título hace referencia a su duración:

Número 5: el compositor finlandés Rautavaara plasmó, como han hecho otros desde tiempos inmemoriales, los sonidos de la naturaleza, y muchos de ellos el sonido de los pájaros:

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