Hace años una de mis profesoras de piano me dijo que la interpretación de las obras suele mejorar si una vez montadas dejas de tocarlas durante varios días. Es como si madurasen en el propio cerebro. Pues bien, esto es lo que le ha sucedido a Iria: prueba de ello son los vídeos que os ofrezco hoy (el primero corresponde al día 21 de Enero y el segundo lo grabé hoy). Cuando le planteé la posibilidad de grabarlo me dijo que no la había estudiado últimamente; aun así le animé a tocarla, ya que la tenía ya montada y quería que la repasase. Cuando le enseñé los dos vídeos para que los comparase se sorprendió por la diferencia que hay entre ambos (conste que en la grabación, debido a los nervios, perdió naturalidad).

La obra que interpreta es Soldatenmarsch (Soldiers’ march), una de las 43 piezas pertenecientes al Álbum para la juventud, compuesto por Robert Schumann en 1848 para sus tres hijas.

 

 

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