Si por algo me caracterizo pedagógicamente es, entre otros aspectos, por buscar la máxima cantidad de recursos posibles para que mis alumnos aprendan música de la forma más amena y sencilla posible, lo cual no les exime de trabajar duro cuando es necesario, debido a la complejidad de la música en algunos casos.

Antonio me tiene realmente sorprendida debido al valor que está teniendo para aprender música: con todos mis respetos no requiere el mismo esfuerzo estudiar lenguaje musical cuando eres niño que cuando estás jubilado. A cuento de las primeras líneas, lo que veis en la siguiente foto es su móvil con una aplicación de metronómo que él mismo descargó hace unas semanas y una lección de solfeo. Lo que estoy haciendo es grabarme a mí misma con tu terminal solfeando alguna lección para que pueda escucharla cuando quiera y así estudiar con más seguridad y precisión. Por cierto, ¡ojo al soporte del teléfono

Móvil de Antonio con metrónomo

Móvil de Antonio con metrónomo

Aprovecho la aplicación del metrónomo, primero, como bien acabo de comentar, para que estudie con precisión y, segundo, para trabajar los compases, ya que podemos configurarla para que muestre diferentes aspectos rítmicos. En este caso me pareció buena opción practicar la lección con un solo pulso (punto rojo de la parte superior) para facilitar el aprendizaje lo máximo visualmente, ya que el segundo punto (hacia abajo) es el que se desplaza hacia los lados para dividir el tiempo y, de esta forma, coincide justo la segunda corcha de cada pulso con el pulso del centro (el que marca el pulso) y lo solfea perfecto sin apenas esfuerzo.

A %d blogueros les gusta esto: