La protagonista de hoy es Paula, una adolescente cuya idea inicial era asistir a clases de Musiqueando con María sólo en verano, aprovechando una mayor disponibilidad de horario. Tan contentas quedamos las dos con su actitud, motivación y avances, que en la última clase le planteé la posibilidad de continuar durante el curso y aceptó mi propuesta sin dudarlo. Lo cierto es que me alegro muchísimo de continuar dándole clase ya que es muy atenta y se muestra muy receptiva a mis explicaciones (con deciros que le encanta la teoría del lenguaje musical, algo no muy habitual…). Estoy convencida de que durante los próximos meses va a aprender mucho y, sobre todo, a disfrutar con la música.

En esta grabación toca el tema de la Sinfonía del Nuevo Mundo (1983), de A. Dvořák, mientras yo interpreto un acompañamiento sencillo:

Como curiosidad, apuntar que en el estreno de la sinfonía la acogida estuvo acompañada por vítores permanentes. El final de cada movimiento fue recibido con aplausos atronadores y Dvořák se vio obligado a ponerse de pie e inclinarse para saludar.

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