Uno de los aspectos que más me gustan de mis alumnos es que sus padres les motiven musicalmente. En muchos casos es cuestión, simplemente, de escuchar buena música con ellos en casa, en el coche, etc. Otra opción es comprarles algún instrumento (a veces basta con golpear una lata metálica o cualquier otro objeto), apuntarlos a clases de música, de baile, etc. En casos excepcionales y provechosos, los padres son autodidactas, poseen algún conocimiento musical y pueden ayudarles a aprender alguna canción en el piano, como en el caso de Lluvia, quien esta semana me sorprendió con “Escalas y arpegios”, de los Aristogatos. Aproveché la ocasión para explicarle cuestiones teóricas y enseñarle el paso del pulgar en las escalas.

 

A continuación tenéis el fragmento correspondiente de los dibujos animados:

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